📌 Periodismo independiente que sí informa de verdad

[COLUMNA] LA HERENCIA DE LA ERA BORIC: REFLEXIONES PARA COMPRENDER NUESTRA HISTORIA

Boric

Por Carlos E. Cepeda Grez

La herencia de la “Era Boric”, tan recordada por algunos fieles creyentes, aún no puede ser mesurada pues no es conocida, lo cual nos lleva a una reflexión y plantear preguntas que son parte del presente y futuro.

Debemos recordar que una gran crisis desató el famoso cable Concó – Hong Kong, lo que fue la gota que rebalsó el vaso y significó el fin de una transición “republicana y trasparente” entre el Presidente Kast y el anterior gobierno: amarres (que se quiso hacer por ley) y traspasos a planta de miles de funcionarios, falta de información en los distintos ministerios e inexactitud de información en las cifras de la situación fiscal del país; solo por nombrar las más relevantes.

Así, hay muchas cosa que realmente no cuadran en la versión del anterior presidente (como la mayoría de las cosas que “hizo” durante su gestión) como por ejemplo, la aprobación de la concesión para el cable submarino Chile-China se tramitó en 63 días, siendo que la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel) suele demorar un promedio de 400 días en este tipo de proyectos. Esta situación ha levantado muchas suspicacias, ya que el gobierno Comunista de China, presidio por Xi Jinping, podría usarlo para la extracción de datos y espionaje.

Estados Unidos no es el único país que plantea sus reparos con empresas o tecnología proveniente de dicho país, ya que Suecia y Reino Unido prohibieron a Huawei, ya que su tecnología la calificaron como una amenaza, esto básicamente por la Ley Nacional de Inteligencia china de 2017 y sus implicancias para empresas chinas que operan en el extranjero.

Sin lugar a dudas es fundamental que cada nación vele celosamente por sus intereses y seguridad nacional, tomando todos los resguardos ante posibles amenazas extranjeras; pero nuestro país, ¿realmente se preocupa la seguridad nacional y la confidencialidad de nuestros datos?

Desde el pasado 1 de Diciembre la plataforma de atención al cliente de FONASA, se encuentra operando en Lima, Perú, esto por motivo estrictamente administrativos y económicos. Si bien es cierto que los ejecutivos peruanos reciben formación periódica sobre nuestra normativa y que los reclamos son casi inexistentes, no deja de ser preocupante tal volumen de información no solo esté en manos de otro país, sino que, además, sea uno limítrofe ya que la relación entre estos, siempre oscila entre la cooperación estratégica-económica y la rivalidad histórica.

En la actualidad Fonasa suma casi 17.171.882 de afiliados, equivalente al 85% de la población nacional. Cabe mencionar que 88% de los menores de 18 años están afiliados a Fonasa y que los mayores de 60 años y más, representan el 90% del total, según estimaciones del ente asegurador.

La aseguradora posee en sus bases de datos información demográfica, socioeconómica y previsional de sus  afiliados, incluyendo nombre, RUN, sexo, edad, nacionalidad y cargas familiares registradas; empleador, renta, clasificación socioeconómica (A, B, C o D), historial de salud, etcétera.

Toda esta información de gran parte de la población chilena en poder de Perú, nuestro limítrofe vecino, con quien tenemos una tensa calma, que al sumarle el factor del Big Data y la soberanía de la información, se convierte en un escenario de vulnerabilidad moderna.

En el pasado, el espionaje se centraba en planos militares o movimientos de tropas. Hoy, al tener una «radiografía» digital de nuestra población, la amenaza cambia de forma:

Conocer las debilidades de sectores específicos permite diseñar campañas (por ejemplo de desinformación en el ámbito de la salud)

Perfiles de inteligencia lo que permitiría identificar y clasificar a la población mediante cruce de datos personales.

Al tener bases de datos críticas (salud) bajo jurisdicción o influencia extranjera, la «calma» pende de un hilo digital.

En un conflicto diplomático, el primer ataque no sería físico, sino un «apagón» de identidad (Ciberguerra Fría)

La relación bilateral ha madurado mucho, especialmente en lo comercial, pero las cicatrices históricas y las competencias por el liderazgo regional mantienen un nivel de desconfianza latente.

En este escenario se plantea una pregunta urgente para Chile: ¿Dónde reside realmente nuestra frontera?

«La frontera ya no está solo en la Línea de la Concordia; está en los centros de datos donde se almacena la vida de los ciudadanos.»

Si la información de los chilenos es procesada o almacenada por empresas con vínculos estratégicos en el país vecino, Chile pierde autonomía. La protección de datos personales deja de ser un tema de privacidad individual y se convierte en un asunto de Seguridad del Estado.

En la actualidad, el vecino país está ejecutando una inversión histórica militarmente, con un presupuesto de defensa superior a los US$ 3.000 millones, destacando la compra de 24 nuevos aviones de combate (20 monoplaza y 4 biplaza), la adquisición de 30 vehículos blindados de transporte de tropas 8×8 Hyundai Rotem K-808P y 10 vehículos blindados tácticos 4×4, además de proyectar la compra de hasta 150 tanques de batalla Black Panther, 10.000 fusiles ARAD 7 ensamblados localmente, y la modernización de la Base Naval del Callao y construcción de un buque multirol y una patrullera oceánica. Esto, con el fin de revertir el rezago tecnológico de las Fuerzas Armadas y fortalecer la seguridad nacional.

Desde el año 2022 el financiamiento de las defensa en nuestro país viene incrementado serias bajas de presupuesto, sin contar con un déficit de contingente, información que se dio a conocer por todos los medios de persona nacional y varios internacionales, por lo que cualquier persona puede obtener el detalle de estas falencias.

Lo más triste, es que este texto no es un trabajo de investigación profunda o minuciosa; la información está completa en la prensa, cuales piezas de rompecabezas que nadie ha querido ver; menos, armar. Mucho menos a los burócratas de siempre, que displicentes a fin de mes reciben su sueldo, por un trabajo no realizado y exponiendo al país por incompetencia o, peor aún,

Facebook
Twitter
LinkedIn

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

nueve − seis =

Search

Más artículos

1