A 15 años de su primer programa para personas con discapacidad, la operación de la compañía española en nuestro país declaró, en enero de 2026, el cumplimiento total en sus tres líneas de negocio, consolidando un modelo de inclusión que nació mucho antes de la normativa.
Mucho antes de que la Ley 21.015 pusiera el 1% de inclusión laboral sobre la mesa, Grupo EULEN Chile ya había decidido que integrar a trabajadores con discapacidad sería parte de su identidad y no solo una exigencia legal.
En 2009 inició sus primeros programas en el área de limpieza, combinando capacitación técnica y transversal, acercamiento gradual al puesto y acompañamiento hasta la colocación efectiva.
En 2013 dio un nuevo paso al incorporar un modelo de colocación directa, abriendo sus puertas a candidatos derivados de instituciones especializadas y reforzando la formación de jefaturas para recibirlos, gestionar equipos diversos y derribar barreras culturales.
Ese trabajo sostenido le valió el Sello Empresa Inclusiva de SENADIS entre 2013 y 2017, reconocimiento que confirmó que la apuesta iba en serio y de largo plazo.
El camino no estuvo exento de desafíos. La entrada en vigencia de la Ley 21.015 exigió ajustar procesos y extender la inclusión a áreas donde no había presencia de trabajadores con discapacidad, como seguridad privada, todo esto en un contexto marcado por la pandemia de COVID‑19 y la operación en instalaciones de clientes, donde la compañía depende también de su apertura para incorporar talento diverso.
Tras años de perseverancia, los resultados hablan por sí solos. En la comunicación electrónica que demanda la ley, que data de enero de 2026, Grupo EULEN Chile declaró el cumplimiento del 1% legal en EULEN Chile, EULEN Seguridad y Grupo EULEN, superando la cuota exigida: 35 trabajadores con discapacidad en servicios de limpieza, 45 en seguridad y 3 profesionales en teletrabajo en funciones de reclutamiento, administración y control de gestión.
Para una empresa con dotaciones que superan las 80 personas por razón social, alcanzar y sostener esta cifra implica un trabajo coordinado de reclutamiento, formación interna y adaptación de puestos.
“En Grupo EULEN Chile entendimos hace años que la inclusión no es solo legislación, es una manera de hacer empresa. La ley nos pone un mínimo; nuestra meta es ir siempre más allá”, afirma Marta Navarro, Encargada de Diversidad e Inclusión – Gestora de Inclusión laboral Nacional de Grupo Eulen Chile.
La ejecutiva destaca que la experiencia acumulada permitió cumplir también con las exigencias de la Ley 21.275, fortalecer el rol de los gestores de inclusión y robustecer los programas formativos del Instituto Eulen, en alianza con instituciones y redes especializadas.
Hoy, la compañía se propone seguir ampliando oportunidades para trabajadores con discapacidad en todo el país, profundizando el trabajo con sus clientes y consolidando una cultura en la que cada equipo, desde la operación hasta la alta gerencia, sea un agente activo de cambio. Porque para Grupo Eulen Chile, la verdadera meta no es solo cumplir la ley, sino demostrar que la inclusión laboral sostenida mejora los negocios, transforma organizaciones y abre futuro.





